EE. UU.: la Cámara aprueba con 369 votos cerrar el resquicio del alquiler de chips de IA a China
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó por 369 votos a favor y 22 en contra la Remote Access Security Act, que extiende el control de exportaciones a los chips de IA alquilados en la nube, después de que empresas chinas operaran GPU Nvidia Blackwell desde centros de datos en Indonesia y Malasia sin llegar a poseerlos.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el 12 de enero de 2026 la Remote Access Security Act por una contundente votación bipartidista de 369 a 22, extendiendo el derecho estadounidense de control de exportaciones a una vía que permitía a empresas chinas acceder a los chips de IA más avanzados del país sin poseerlos nunca: el alquiler en la nube. Las normas ya existentes bloqueaban la venta o el traslado físico de los procesadores más potentes de Nvidia y AMD hacia China, pero no decían nada sobre el caso de una empresa china que simplemente alquila un servidor en el extranjero para ejecutar sus cargas de trabajo en hardware que nunca importó.
Cómo el alquiler burlaba la prohibición
Ese resquicio ya se había explotado a gran escala, según información recogida por Tom's Hardware. La startup shanghainesa INF Tech habría accedido a 2.300 GPU de Nvidia prohibidas para la exportación alquilando 32 servidores Nvidia GB200 a una operadora de telecomunicaciones indonesia, en un contrato valorado en unos 100 millones de dólares, firmado —según la misma fuente— después de que el cliente chino ya estuviera asegurado. Alibaba y ByteDance han sido acusadas, por separado, de entrenar sus modelos de lenguaje Qwen y Doubao con chips de Nvidia a los que accedieron alquilando capacidad de centros de datos en el sudeste asiático. The Register informa de que plataformas cloud chinas, entre ellas Alibaba y Tencent, ofrecen un acceso remoto similar a GPU bajo control de exportación desde al menos 2023, a veces a través de servicios convencionales como Amazon Web Services.
Qué cambia realmente la nueva ley
La Remote Access Security Act modifica la Export Control Reform Act para que el acceso remoto a un artículo controlado —y no solo su venta o posesión física— quede bajo la jurisdicción estadounidense de control de exportaciones. El coautor del texto, el representante John Moolenaar (republicano, Míchigan), preside el comité selecto de la Cámara sobre el Partido Comunista Chino, que anunció la aprobación de la ley.
Las ambiciones de China en materia de IA se alimentan de su acceso a chips estadounidenses alojados en centros de datos fuera de China. Esta ley moderniza nuestras normas para la era digital y deja claro que la computación en la nube está sujeta al derecho estadounidense de control de exportaciones, igual que los chips físicos. Cerrar estos resquicios reforzará la seguridad nacional de Estados Unidos y protegerá la innovación estadounidense.
El representante Mike Lawler (republicano, Nueva York), impulsor de la ley, lo resumió sin rodeos: «Nuestros controles de exportación valen lo que vale su eslabón más débil, y ahora mismo el PCCh tiene una herramienta real para sortear estas prohibiciones», declaró según The Register. Para convertirse en ley, el texto todavía debe pasar por el Senado y ser firmado por el presidente Trump, y ninguna de las dos cosas está garantizada.
- 369 votos a favor y 22 en contra: el resultado de la votación en la Cámara el 12 de enero de 2026
- La ley modifica la Export Control Reform Act para cubrir el acceso remoto, no solo la venta o el traslado físico
- Caso documentado: el alquiler por INF Tech de 32 servidores Nvidia GB200 en Indonesia, con 2.300 GPU, por unos 100 millones de dólares
- Alibaba y ByteDance, acusadas de entrenar Qwen y Doubao con chips accedidos vía centros de datos del sudeste asiático
- La ley todavía necesita la aprobación del Senado y la firma presidencial para entrar en vigor
Un frente paralelo desde el Departamento de Comercio
Esta medida legislativa se suma a una actuación distinta de la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio. El 13 de enero de 2026, el BIS flexibilizó una parte del régimen al anunciar que revisaría las solicitudes de licencia para el H200 de Nvidia y el MI325X de AMD caso por caso, tras la decisión del presidente Trump, en diciembre de 2025, de permitir su venta a clientes chinos aprobados bajo condiciones estrictas: pruebas independientes realizadas en Estados Unidos y compromisos de verificación del comprador.
Meses después, el BIS endureció otra parte del mismo régimen. Según TrendForce, citando a Reuters, la agencia decidió a finales de mayo de 2026 exigir una licencia antes de enviar chips Blackwell y Rubin de Nvidia, o MI350X de AMD, a cualquier empresa cuya matriz última tenga sede en China, incluso cuando la entidad receptora esté fuera del país, por ejemplo en Malasia. Según fuentes citadas por Reuters, el volumen implicado podría ascender a cientos de miles de chips.
Los resquicios que quedan
Ninguna de las dos medidas cierra todas las brechas. La directriz del BIS sobre filiales no obliga a los centros de datos que ya operan estos chips a dejar de usarlos o darles mantenimiento, y el exfuncionario del Departamento de Estado Chris McGuire dijo a Reuters que tampoco exige a la taiwanesa TSMC comprobar si los procesadores avanzados que fabrica para otros clientes terminan desviándose hacia intermediarios vinculados a China. El acceso remoto en sí sigue siendo difícil de hacer cumplir: hoy el BIS carece de autoridad legal explícita para vigilar por sí solo el alquiler en la nube, exactamente el vacío que la Remote Access Security Act pretende cerrar.
Para los proveedores de nube y los operadores de centros de datos fuera de China —en Indonesia, Malasia y el resto del sudeste asiático—, el efecto práctico es una carga de cumplimiento mayor: hay que verificar no solo quién alquila un servidor, sino quién es en última instancia el dueño de la empresa que lo alquila. Para las empresas de habla hispana que operan centros de datos regionales o dependen de la misma infraestructura cloud global —desde proveedores en España hasta centros de datos en construcción en América Latina—, el episodio confirma que el acceso a los chips más potentes sigue siendo una palanca geopolítica de Washington, incluso para actores que nunca fueron el objetivo directo de la norma. Para Pekín, este endurecimiento refuerza una estrategia ya en marcha: empujar a los laboratorios de IA y a los operadores cloud chinos hacia chips de fabricación nacional en lugar de depender —en propiedad o en alquiler— de un hardware estadounidense que Washington puede restringir a voluntad.
Fuentes
- U.S. House passes bill to stop Chinese companies from accessing export-controlled American AI chips using offshore rental loopholeTom's Hardware · 13 de enero de 2026
- Congress votes to close China cloud chip export loopholeThe Register · 13 de enero de 2026
- U.S. Moves to Block AI Chip Exports to Overseas Chinese Units as Loophole May Have Fueled Large ShipmentsTrendForce · 1 de junio de 2026
- Department of Commerce Revises License Review Policy for Semiconductors Exported to ChinaBureau of Industry and Security (BIS), U.S. Department of Commerce · 13 de enero de 2026



