OpenAI pierde a su directora de ética en plena fuga de directivos
Chloé Bakalar deja OpenAI tras menos de un año como responsable de ética, en medio de una ola de salidas de directivos antes de la salida a bolsa.
Chloé Bakalar, quien encabezaba la ética de inteligencia artificial en OpenAI, dejó la compañía después de menos de un año en el puesto. Su partida no es un caso aislado: se suma a una cadena de salidas en los niveles más altos de la empresa que, en las últimas semanas, ha perdido a responsables de producto, seguridad, marketing, ciencia y operaciones, justo cuando OpenAI se prepara para una eventual salida a bolsa.
Quién era Chloé Bakalar y qué hacía en OpenAI
Bakalar llegó a OpenAI en 2025 procedente de Meta, donde había ocupado el cargo de jefa de ética. Dentro de la compañía, su labor consistía en impulsar enfoques para el desarrollo y el despliegue responsable de los sistemas de inteligencia artificial. También investigaba temas relacionados con la interacción entre humanos y sistemas de IA, así como cuestiones en torno a la eventual conciencia de las máquinas, un campo todavía incipiente pero cada vez más discutido dentro de la industria. Su salida deja, al menos temporalmente, un vacío en la función que debía marcar el rumbo ético de una de las compañías más influyentes del sector tecnológico.
Una lista de salidas que no deja de crecer
El caso de Bakalar se conoce apenas un día después de que Denise Dresser, directora de ingresos (chief revenue officer) de OpenAI, anunciara que dejará la empresa. Dresser se había incorporado a la compañía en diciembre, tras haber sido directora general de Slack, y comunicó su salida en una nota interna publicada en LinkedIn, en la que señaló que partirá en las 'próximas semanas' para 'buscar otras oportunidades'. Su reemplazo será Dali Rajic, actualmente presidente y director de operaciones de la firma de ciberseguridad Wiz.
La salida de Dresser llegó apenas dos días después de que Brad Lightcap, responsable de proyectos especiales y ex director de operaciones de OpenAI, anunciara también su partida. De hecho, Dresser había absorbido parte de las funciones de Lightcap cuando este se movió al área de proyectos especiales. A esta lista se suman, además, la ex directora de AGI, Fidji Simo, y la ex directora de marketing, Kate Rouch, quienes también dejaron sus cargos recientemente. En conjunto, las salidas de Bakalar, Dresser, Lightcap, Simo y Rouch dibujan una fuga de directivos poco habitual incluso para una industria acostumbrada a la alta rotación ejecutiva.
Al comunicar el relevo en el área de ingresos, OpenAI intentó enmarcar los cambios como parte de una transición hacia una nueva etapa de la compañía: 'Estamos en un punto de inflexión: la próxima generación de modelos cambiará no solo la forma en que se realiza el trabajo, sino cómo se construyen y operan las empresas', señaló la compañía, al explicar que Rajic 'construirá el sistema operativo de ingresos necesario para escalar hacia esta siguiente fase'.
La salida a bolsa, de fondo
Las renuncias se producen mientras OpenAI avanza hacia una eventual oferta pública inicial. La compañía confirmó en junio que había presentado de forma confidencial ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) los documentos S-1, el primer paso formal hacia una cotización en bolsa. La salida de Dresser, en particular, ocurre justo antes de ese proceso, en un momento en que la estabilidad del equipo directivo suele ser observada de cerca por inversionistas, reguladores y socios comerciales de la empresa.
Para empresas y profesionales en México que dependen de ChatGPT o de la API de OpenAI en su operación diaria —desde atención al cliente hasta desarrollo de software o generación de contenido—, esta ola de salidas no cambia de inmediato el funcionamiento de los productos que ya utilizan. Pero sí es una señal que conviene vigilar. La renuncia de quien encabezaba la ética de inteligencia artificial, justo cuando la empresa se acerca a su salida a bolsa, plantea preguntas sobre la continuidad de las políticas de desarrollo responsable que OpenAI ha promovido públicamente, en un momento en que la compañía también reorganiza sus áreas comerciales y de producto. Ninguno de estos movimientos implica, por sí solo, un riesgo inmediato para los servicios contratados, pero sí refuerza la conveniencia de que las organizaciones mexicanas que basan procesos críticos en herramientas de OpenAI mantengan planes de contingencia, eviten depender de un único proveedor de inteligencia artificial y sigan de cerca cómo evoluciona la gobernanza interna de la compañía en los meses previos a la oferta pública.
Fuentes
- La directora de ética de OpenAI se va en plena fuga de ejecutivosExpansión · 14 de agosto de 2026
- OpenAI is losing its second executive this weekThe Verge · 13 de agosto de 2026
