Crusoe cancela su plan de 1.250 millones con Boom
Crusoe ha puesto fin a su compra prevista de turbinas de Boom Supersonic por 1.250 millones de dólares, un golpe para la nueva división energética orientada a centros de datos de IA.

El 25 de septiembre de 2026, Crusoe, una empresa de centros de datos para inteligencia artificial con sede en Denver, confirmó que ya no mantiene negocios con Boom Supersonic. La decisión pone fin a un plan de compra de turbinas estacionarias valorado en 1.250 millones de dólares y deja sin su primer cliente anunciado a la división Superpower de Boom.
El acuerdo contemplaba 29 turbinas para instalaciones de IA. Era una operación relevante para Boom, empresa conocida principalmente por desarrollar el avión de pasajeros supersónico Overture. La compañía había abierto el año pasado una línea de negocio de generación eléctrica estacionaria basada en tecnología relacionada con el motor que prepara para esa aeronave.
Fin de una alianza de lanzamiento
Blake Scholl, consejero delegado de Boom, comunicó el cambio el viernes en una publicación en X. Escribió que las turbinas ya no forman parte a corto plazo de la combinación principal de suministro eléctrico de Crusoe en Abilene y otros lugares. Por ello, afirmó, una alianza de lanzamiento dejó de tener sentido.
- El pedido previsto incluía 29 turbinas Superpower.
- Cada turbina tiene una potencia de 42 megavatios.
- El valor comunicado del plan ascendía a 1.250 millones de dólares.
- Las primeras entregas debían comenzar en 2027.
La capacidad proyectada rondaba los 1,2 gigavatios. Crypto Briefing cifra el conjunto en 1,21 gigavatios, mientras TechCrunch describe 29 equipos de 42 megavatios. Las fuentes disponibles no aclaran cuáles son las consecuencias contractuales concretas del cambio. Crusoe confirmó a TechCrunch que ya no hace negocios con Boom, pero no se han detallado los pasos jurídicos o financieros posteriores.
Crusoe mantiene alternativas energéticas
Andrew Schmitt, portavoz de Crusoe, dijo a TechCrunch que la compañía construye fábricas de IA empezando por la energía y está poniendo en marcha nuevos campus en todo Estados Unidos con fuentes que calificó de innovadoras. Añadió que, al ampliar su cartera, la empresa conserva flexibilidad para elegir la solución adecuada para cada emplazamiento.
Según Schmitt, esas soluciones pueden incluir turbinas, energía eólica, solar, baterías y la red eléctrica. El portavoz señaló que las necesidades evolucionan según el proyecto y que la asociación con Boom no encaja actualmente, aunque deseó éxito a la empresa. La declaración no identifica una tecnología sustituta ni un nuevo proveedor para el pedido que no seguirá adelante.
Abilene ilustra una estrategia diferenciada
El primer centro de datos de Crusoe en Abilene, Texas, con 1,2 gigavatios y construido para Oracle y OpenAI, funciona con electricidad de la red, de acuerdo con la compañía. También dispone de una central de turbinas de gas, pero esta se utiliza únicamente como respaldo.
Crusoe construye además en Abilene un centro de datos de 900 megavatios para Microsoft que será alimentado por turbinas de gas instaladas en el propio recinto. Por tanto, la ruptura con Boom no equivale a un abandono general de las turbinas de gas. Lo que muestran los proyectos descritos por Crusoe es una distinción entre suministro de red, generación de respaldo y generación primaria en el sitio.
Un revés para la apuesta de Boom
Para Boom, perder al cliente de lanzamiento anunciado supone un revés en una actividad creada el año pasado. La compañía recaudó 300 millones de dólares el año pasado, en gran medida para comercializar su negocio de centrales eléctricas estacionarias. Scholl había dicho a TechCrunch que los beneficios de esa actividad debían ayudar a financiar el desarrollo de Overture.
Scholl sostuvo que Boom entregará alrededor de 250 megavatios de Superpower a otros sitios el próximo año y que apunta a un gigavatio en 2028. Son previsiones de la compañía, no entregas verificadas de forma independiente. TechCrunch indicó que no pudo contactar con Scholl antes de publicar su información, por lo que no se conocen los clientes ni el estado detallado de esos proyectos.
Para operadores, administraciones y empresas que evalúan centros de datos de IA en España y América Latina, el caso pone el foco en la planificación eléctrica. Un campus puede combinar red, baterías, renovables y generación local según sus condiciones. La retirada de Crusoe limita la entrada inmediata de Boom en ese mercado, mientras la necesidad de energía firme para grandes instalaciones de computación sigue abierta.



