La apelación mantiene la lista negra del Pentágono a Anthropic
Un tribunal federal de apelaciones avala que el Pentágono mantenga a Anthropic como riesgo de cadena de suministro, aunque otra corte anuló una designación paralela.

El 25 de septiembre de 2026, la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia respaldó la designación del Pentágono que clasifica a Anthropic como riesgo de cadena de suministro. El fallo, adoptado por dos votos a uno, permite que el Departamento de Defensa mantenga las restricciones sobre los modelos Claude, pese a una resolución separada de un tribunal federal de California.
La medida tiene efectos concretos para la empresa de inteligencia artificial. Impide que las fuerzas armadas estadounidenses usen los modelos de Anthropic y bloquea que contratistas de defensa los empleen en trabajos para el Departamento de Defensa. Anthropic afirmó que discrepa respetuosamente de la decisión y que estudia todas sus opciones, incluida una revisión posterior.
Dos tribunales y dos bases legales
El litigio se dividió porque el Pentágono utilizó dos designaciones legales distintas al actuar en marzo. Cada una debía ser revisada por un tribunal diferente. Un juez federal del Distrito Norte de California examinó una vía, mientras que el Circuito de Washington tenía competencia exclusiva para revisar la otra, relacionada con facultades de contratación pública.
El tribunal californiano resolvió el mes pasado que una de las designaciones era ilegal bajo la sección 3252 del título 10 del código estadounidense. Esa norma se refiere a riesgos de cadena de suministro vinculados a adversarios y a conductas como sabotaje, introducción maliciosa de funciones no deseadas o subversión. Según lo informado sobre el caso, la jueza concluyó que Anthropic no encajaba en esa definición y que la medida vulneraba la Primera Enmienda.
- El Pentágono clasificó a Anthropic como riesgo de cadena de suministro en marzo.
- La decisión prohíbe el uso militar estadounidense de Claude.
- Los contratistas no pueden usarlo en trabajos para el Departamento de Defensa.
- Un tribunal de California anuló una designación paralela.
- Anthropic puede pedir una nueva revisión o recurrir al Tribunal Supremo.
La interpretación de la mayoría
Los jueces Gregory Katsas y Neomi Rao integraron la mayoría. Consideraron que el Departamento de Defensa tenía fundamento suficiente para concluir que la integración continuada de Claude en sus sistemas de información, directamente o a través de contratistas, suponía un riesgo para la seguridad nacional contemplado por la ley.
La decisión se apoya en la sección 4713 del título 41, una disposición más amplia sobre riesgos en las compras públicas. Para la mayoría, esa norma no exige intención maliciosa ni que exista un adversario extranjero. El tribunal entendió que el término legal equivalente a “negar” puede abarcar que Anthropic restrinja determinadas capacidades de Claude o impida usos que el departamento considera autorizados y necesarios.
El choque por los límites de uso
La disputa surgió de unas negociaciones fallidas sobre el despliegue de Claude en GenAI.mil, la plataforma de IA del Pentágono. Anthropic había firmado un contrato de 200 millones de dólares con el Departamento de Defensa en julio de 2025. Posteriormente, las conversaciones se rompieron: el Pentágono pretendía acceso sin restricciones a los modelos para todos los fines legales, y Anthropic buscaba garantías de que su tecnología no se usara en armas plenamente autónomas ni en vigilancia masiva dentro del país.
El Gobierno sostuvo que las restricciones incorporadas a Claude podían hacer que el sistema rechazara tareas solicitadas por usuarios militares. La corte aludió al riesgo de que modelos excesivamente limitados dejaran de funcionar de forma inesperada y afectaran operaciones importantes. Anthropic planteó el peligro contrario: modelos sin límites que pudieran alucinar objetivos inadecuados para fuerza letal. El panel no resolvió esa tensión como una cuestión técnica y señaló que corresponde al presidente y al secretario de Defensa equilibrar los riesgos.
El voto discrepante
La jueza Karen LeCraft Henderson votó en contra. Sostuvo que los verbos de la ley, leídos en su contexto, se dirigen a impedir deliberadamente o espiar el funcionamiento, uso u operación de un artículo tecnológico que ya ha entrado en la cadena de suministro federal. A su juicio, el Congreso respondió a amenazas de Estados hostiles y otros actores malintencionados, no al cumplimiento abierto de restricciones de uso por parte de un contratista.
La diferencia de criterio tiene alcance más allá de Anthropic. La interpretación mayoritaria permite que el Gobierno trate como riesgo de cadena de suministro la negativa de un proveedor a habilitar ciertas funciones, incluso sin pruebas de mala fe. La disidencia habría limitado más estrictamente esa facultad dentro de las normas de contratación y seguridad.
Qué opciones quedan
El panel retrasó la aplicación inmediata de su sentencia para que Anthropic pueda solicitar una reconsideración ante los mismos jueces o una revisión en pleno por el Circuito de Washington. La empresa también podría pedir que el Tribunal Supremo examine el caso. Mientras no cambie el resultado judicial o la posición del Gobierno, las organizaciones de defensa de Estados Unidos y sus contratistas seguirán sometidos a límites para desplegar Claude en trabajos ligados al Pentágono. Para proveedores de IA que negocian con administraciones públicas, el caso subraya que las salvaguardas de uso de un producto pueden convertirse en el núcleo de conflictos sobre contratación, seguridad nacional y derechos constitucionales.



