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Los pedidos más extraños del libro de segunda mano: por qué la IA vacía las estanterías británicas

Desde Northumberland hasta Galway, libreros denuncian pedidos masivos sin tema, sin regateo y con compradores opacos, enviados a almacenes de carga cerca de Heathrow. La sospecha: esos libros no se leen, se escanean — y un fallo judicial de EE. UU. de 2025 explica por qué esto se ha convertido en un negocio.

La redacción de nullbotPublicado el 16 de agosto de 20264 min de lecturaFuentes (2)
Librerías de segunda mano bordeando una calle de Hay-on-Wye, en la frontera galesa.
Roger Davies · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons

Stuart Manley lleva treinta años en el negocio del libro de segunda mano. En Barter Books, en Alnwick, Northumberland, una semana normal significa vender entre dos y tres mil libros. Hace poco, un único pedido masivo de una empresa canadiense igualó lo que normalmente mueve en siete días. Dice que nunca había visto nada igual. El patrón que describe ha sido reportado ya por libreros de todo el Reino Unido e Irlanda, y se repite en tiendas de Estados Unidos, Europa continental y Australia.

Pedidos que ningún lector haría

Lo que hace extraños a estos pedidos no es su tamaño, sino su forma. Un pedido de libros normalmente sigue un tema — deporte, motor, historia local. Estos no. Una solicitud reciente de un solo comprador combinaba una traducción al estonio de La casa Rusia de John le Carré, un ejemplar de Agnes Grey de Anne Brontë de una edición concreta, y el número de octubre de 1983 de la revista mensual Warship. Manley vendió cientos de títulos prácticamente al azar a tres compradores por unas 4.000 libras esterlinas.

Jim Shaughnessy, que dirige MW Books en Claregalway, Irlanda, recibe desde mayo pedidos grandes y variados. Los describe como esporádicos y presumiblemente automatizados, con escasa coherencia temática: libros sobre aperos agrícolas en el África del siglo XVIII junto a biografías de pilotos de carreras de los años cincuenta. David Gower-Spence, de BookLovers of Bath, vio una avalancha de pedidos de unos 200 libros entre mayo y julio, de compradores que otros vendedores también han identificado.

  • Un vendedor británico anónimo ha completado pedidos por 6.000 libros desde enero, por valor de miles de libras esterlinas.
  • Los compradores pagan el precio completo y no piden descuentos por volumen — algo inusual en un negocio basado en el regateo.
  • Distintos alias de comprador han enviado a un mismo código postal: un grupo de almacenes de carga cerca de Heathrow.
  • Un comprador identificado, Zoom Books, con sede en Canadá, se describe como la principal empresa de reciclaje de libros de Norteamérica.

La opacidad forma parte del patrón. Un librero, hablando de forma anónima, contó a The Guardian que pedidos hechos bajo distintos nombres de comprador se entregaban en la misma dirección, y que los alias detrás de ellos son difíciles de rastrear incluso para vendedores experimentados. Se ha contactado con Zoom Books para pedir comentarios.

Un fallo judicial convirtió el papel viejo en cadena de suministro

La lógica comercial se remonta a un tribunal de California. En 2025, en un caso presentado por tres autores contra Anthropic, el juez William Alsup dictaminó que entrenar un modelo de IA con libros físicos comprados legalmente era enormemente transformativo, y por tanto permitido bajo la ley de derechos de autor estadounidense. Comprar libros para entrenar un modelo se convirtió, de golpe, en una vía de acceso a datos jurídicamente defendible — y que no requiere negociar una licencia con ninguna editorial.

Cuando el mes pasado se desclasificaron documentos judiciales, la escala se hizo visible. Las comunicaciones internas se referían al esfuerzo como Project Panama, con el objetivo declarado de escanear de forma destructiva todos los libros del mundo. Escanear de forma destructiva significa enviar volúmenes a centros de digitalización industrial, retirar el lomo para pasar las páginas por un escáner a gran velocidad, y reciclar lo que queda. Un portavoz de Anthropic dijo que Claude se entrena con una combinación de datos web disponibles públicamente, conjuntos de datos adquiridos comercialmente y datos que la empresa genera ella misma, describió el abastecimiento de libros como un enfoque muy extendido en el sector, y afirmó que ninguno de sus programas de adquisición de datos compra ni destruye libros raros o de anticuario.

En cierto modo es muy grato vender algunos de estos títulos que no se vendían desde hace años, pero sería triste que acabaran destruidos.

David Tobin, Walden Books, norte de Londres

Dos regímenes legales, un mismo estante

Para los vendedores británicos, lo incómodo es que el fallo que ha creado esta demanda no se aplica aquí. La ley de derechos de autor del Reino Unido exige el permiso previo del titular de los derechos para la reproducción, incluida la copia implicada en construir una biblioteca de entrenamiento. El mismo libro, comprado en la misma tienda, cae bajo un régimen si se escanea en California y bajo otro si se escanea en Cambridge. Esa divergencia explica por qué el destino de un palé importa tanto como su contenido, y por qué los libreros no pueden saber con facilidad si una venta alimenta una cadena legal o una ilegal.

Qué significa esto para los profesionales del libro en España

Para libreros de segunda mano, editoriales y autores en España, el episodio británico ilumina una zona gris que también existe aquí: si entrenar un modelo de IA con obras compradas legalmente constituye una reproducción sujeta a autorización sigue siendo objeto de debate en numerosas jurisdicciones, incluida Europa, donde el derecho de autor exige en principio el consentimiento previo del titular. A corto plazo, estos pedidos representan un dinero que el comercio de segunda mano no veía desde hacía años: existencias muertas que se venden a precio completo, sin presión de descuento, con pago rápido. A medio plazo resulta menos cómodo: un mercado donde el comprador valora un libro como un bloque de texto sin escanear, en lugar de como un ejemplar que alguien quiere leer, fija la escasez de otra manera — y una vez que un volumen pasa por un escáner destructivo, desaparece por completo de la circulación.

Fuentes

  1. Secondhand booksellers in UK and Ireland suspect AI firms behind 'strange' bulk ordersThe Guardian · 15 de agosto de 2026
  2. Secondhand book sales are booming. Is it because of AI?BBC News · 15 de agosto de 2026

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