Hackers chinos duplican sus ataques con DeepSeek, según TeamT5
Grupos de hackers vinculados al Estado chino han duplicado el volumen de sus operaciones al integrar DeepSeek en tareas de reconocimiento y generación de código malicioso, aunque la IA aún no ejecuta ciberataques de forma autónoma.

Varios grupos de hackers vinculados al Gobierno chino han encontrado una manera más eficaz de acceder a los sistemas de sus víctimas: integrar DeepSeek y otros modelos de inteligencia artificial de código abierto en distintas fases de sus ataques. La firma taiwanesa de ciberseguridad TeamT5 ha documentado que varios de estos grupos han duplicado el volumen de sus operaciones desde que empezaron a apoyarse en esta tecnología. Por ahora, según los investigadores, la IA se limita a tareas de apoyo —reconocimiento, generación de código malicioso y movimiento lateral dentro de redes ya comprometidas— y no a piratear sistemas de forma plenamente autónoma.
Cuatro grupos, cuatro usos distintos
- Grimfengxi se apoyó en DeepSeek para generar código de exploits.
- Huapi empleó la IA para atacar el sistema de correo electrónico de una empresa taiwanesa.
- Teleboyi usó el modelo para recopilar más de 1.000 direcciones IP y cartografiar los dominios de una empresa objetivo.
- Slime22 fue un paso más allá e incorporó Claude Code, de Anthropic, para hacerse pasar por un ingeniero que realizaba pruebas de seguridad dentro de una empresa tecnológica taiwanesa.
DeepSeek es la IA elegida por los hackers chinos porque es relativamente potente y tiene muy pocas barreras de ciberseguridad.
Li añade que los modelos occidentales también son buscados por los atacantes, pero sus restricciones más estrictas exigen un esfuerzo considerablemente mayor para sortearlas.
Los límites de la autonomía
Una de las principales preocupaciones en torno a la IA es que llegue a ser capaz de ejecutar ciberataques de forma autónoma. Es una de las razones por las que Estados Unidos había ralentizado el despliegue de "Claude Mythos" y del modelo más potente de OpenAI, después de que ambas compañías afirmaran que sus sistemas podían ejecutar ataques complejos y resolver retos de vulnerabilidad de nivel experto.
Pero, de momento, los hackers no logran automatizar ciberataques de manera fiable. Unit 42, la división de investigación de amenazas de Palo Alto Networks, documentó el caso de un atacante que intentó vulnerar más de 460 objetivos combinando métodos autónomos y manuales, con un sistema construido sobre DeepSeek. El sistema rastreó software vulnerable en internet, extrajo código de exploits desde GitHub y razonó de forma autónoma sobre qué objetivo atacar. DeepSeek eligió como blanco la plataforma de automatización n8n tras localizar más de 25.000 instalaciones expuestas en China; tras un muestreo, el agente identificó tres versiones vulnerables, pero las tres exigían autenticación y ninguna pudo explotarse. Los únicos ataques que tuvieron éxito fueron los ejecutados manualmente, cuando el propio atacante extrajo datos y ejecutó comandos por su cuenta.
La tasa de eficacia de los intentos autónomos confirma que la IA todavía no está lista para llevar a cabo intrusiones sin supervisión humana. Las pruebas de laboratorio han funcionado en algunos casos, pero siempre en entornos de simulación, sin elementos de defensa activos como vigilancia o respuesta a incidentes.
El precedente de Claude Code
En noviembre de 2025, Anthropic afirmó que un grupo respaldado por el Estado chino había usado Claude Code para automatizar entre el 80 % y el 90 % de una campaña de espionaje dirigida a unas 30 organizaciones, aunque solo un número reducido de intentos tuvo éxito. La compañía dijo entonces que se trataba del primer caso documentado de un ciberataque a gran escala ejecutado sin intervención humana sustancial, una afirmación que abrió un debate en la comunidad de ciberseguridad. Anthropic ha bloqueado desde entonces el acceso a sus servicios desde empresas controladas por el Estado chino.
Me niego a creer que los atacantes consigan que estos modelos hagan cosas que nadie más puede lograr.
El investigador Kevin Beaumont, por su parte, sostiene que los hackers no están inventando nada nuevo y compara estas herramientas con Metasploit, un framework creado en 2003 para desarrollar y ejecutar exploits contra objetivos remotos. Otro hallazgo, documentado por la firma CyCraft y recogido por Bloomberg, muestra que un grupo que vende software de intrusión recurrió a ChatGPT, de OpenAI, durante un ataque contra un think tank occidental: tras hacerse con la base de datos local de Signal de un empleado, los atacantes consultaron al chatbot para ayudarse a construir un módulo capaz de descifrarla.
Para los equipos de seguridad informática y las empresas tecnológicas de España y América Latina, el caso confirma que la vigilancia debe extenderse a las herramientas de automatización expuestas a internet —como n8n— y a los sistemas de correo y colaboración conectados a proveedores de IA de bajo coste, precisamente los puntos que los grupos vinculados a China han explotado primero fuera de sus fronteras. La brecha no está en modelos más sofisticados, sino en la rapidez con la que los atacantes adoptan herramientas accesibles y baratas para ganar velocidad. El episodio también reabre la pregunta de fondo sobre la gobernanza de los agentes de IA, el marco que define responsabilidades y límites cuando estos sistemas actúan de forma cada vez más autónoma dentro de una organización.
Fuentes
- Hackers chinos usan DeepSeek para duplicar sus ataquesHipertextual · 25 de agosto de 2026
- China's Hackers Use DeepSeek for Attacks, Researchers SayInsurance Journal · 25 de agosto de 2026



